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Quince conductas que le harán tener éxito en la vida y en los negocios

El libro ‘La filosofía del éxito. Las 17 lecciones originales para triunfar’ compila lo aprendido por el gurú de la superación personal durante más de veinte años de investigación.

Asesor de los presidentes Franklin D. Roosevelt y de Woodrow Wilson, el escritor Napoleon Hill (1883-1970) fue uno de los autores de superación personal más prestigiosos del mundo. Dedicó gran parte de su vida a difundir los principios del éxito, basados en la autoconfianza y en una actitud mental positiva, fruto de lo cual son obras célebres de la literatura empresarial, como ‘Piense y hágase rico’, con más de 10 millones de ejemplares vendidos.

Su método para alcanzar el éxito queda ahora resumido en el libro ‘La filosofía del éxito. Las 17 lecciones originales para triunfar’, publicado por Alienta Editorial, con todo lo aprendido por Hill durante más de veinte años de investigación.

El libro fue concebido como un manual de formación para los empleados de la empresa Napoleon Hill Associates y, en él, el autor describe los hábitos y conductas de aquellos individuos con una carrera profesional plena y una vida personal feliz.

Definición del propósito

Hill explica, por ejemplo, que para conseguir cualquier logro es importante marcarse objetivos y definir un plan para alcanzarlos. «El 98% de las personas deambula sin rumbo por la vida, sin la menor idea de para qué trabajos están capacitadas y sin concebir siquiera la necesidad de un objetivo definido por el que luchar», asegura y recomienda dar estos primeros pasos para corregir esa inercia:

  • Tenga iniciativa. La iniciativa es el motor de las personas. Aporta una inigualable sed de conocimiento, nuevas ideas y mejores modos de hacer las cosas. Es la cualidad destacada de todo liderazgo exitoso y encabeza la lista de las cualidades que todo líder de éxito debe poseer. «Las ideas constituyen la base de todas las fortunas y el punto de partida de todos los inventos», recuerda el escritor.
  • Haga un autoanálisis sincero: Esto le ayudará a elevarse por encima del mero deseo. Descubra dónde y cómo está usando tu tiempo. ¿Cuánto tiempo está perdiendo? ¿Cómo lo está haciendo? ¿Qué va a hacer para remediarlo?.
  • Defina su propósito. «El punto de partida de cualquier logro personal», asegura Hill, «es la adopción de un objetivo principal. Todavía no he encontrado a nadie que haya triunfado en su propósito y que no admita que la adopción de dicho propósito fue el principal punto de inflexión de su vida». De acuerdo con el autor, esto desarrollará su autonomía y entusiasmo y le ayudará a concentrar esfuerzos. El propósito alerta a la mente de oportunidades y estimula la capacidad de tomar decisiones. «Las personas de éxito toman decisiones rápidamente y tardan mucho en cambiarlas», explica.
  • Redacte un plan definido, claro y conciso para alcanzar dicho propósito. Márquese un plazo y divida el logro en unidades de esfuerzo que resulten factibles. Describa qué está dispuesto a sacrificar a cambio de conseguir este objetivo.
  • Evoque conscientemente su propósito y los planes para alcanzarlo. De este modo, podrá influir en su subconsciente para que trabaje en la consecución de dicho objetivo, por ejemplo, mientras duerme. Recuerde que todo lo que la mente puede imaginar y creer, se puede conseguir.

Una conducta enfocada al triunfo

El manual también dedica una gran extensión a la personalidad, «el factor que más determina si uno es querido o rechazado por los demás», y destaca los rasgos de las personas agradables, las mejor enfocadas para tener éxito en sus vidas:

  1. Tienen una actitud mental positiva. «Llenar la mente de pensamientos positivos proporciona a la mente una conciencia que inspira al individuo a pensar en términos positivos sobre cualquier cosa», defiende Hill.
  2. Son corteses. La cortesía es el hábito de prestar un servicio útil a los demás sin esperar nada a cambio. Controle el egoísmo, la codicia, la envidia y el odio.
  3. Sonríen y prestan atención a su expresión facial. Este hábito está directamente relacionado con la actitud mental del individuo.
  4. Tienen tacto cuando se relacionan con los demás. La falta de tacto se demuestra al adoptar un tono de voz irritable, al hablar cuando lo apropiado es callar, al interrumpir a los demás, al abusar del pronombre personal «yo», al dar opiniones no solicitadas o al expresar antipatía por alguien con demasiada libertad.
  5. Encuentran las palabras idóneas para comunicar su mensaje. No caben excusas para el común hábito de utilizar palabras que pueden ofender la sensibilidad de los demás.
  6. Son tolerantes y francos. Los individuos de buen carácter siempre tienen el coraje para tratarlo todo directa y abiertamente con los demás.
  7. Cuidan su sentido del humor. Este nos ayuda a ser flexibles y a adaptarnos a las distintas circunstancias de la vida.
  8. Prestan atención a los demás: No hay mayor cumplido que concentrar su atención en el interés personal de otra persona.
  9. Son versátiles. Las personas más populares son muy versátiles, se interesan por otras personas e ideas.
  10. Son autodisciplinados. Para Hill, el hombre que carece de la necesaria autodisciplina para gestionar sus hábitos personales en lugar de ser controlado por ellos nunca resulta atractivo para los demás.
  11. Controlan su temperamento y sienten afecto por las personas. Asegura Hill que la persona que desea desarrollar una personalidad atractiva atiende a la necesidad constante de controlar no sólo sus palabras y actos, sino también sus pensamientos.
  12. Actúan con deportividad, un importante rasgo porque inspira a la gente a cooperar de manera amistosa.
  13. Son ambiciosos y tienen esperanza. Una persona sin ambición ni esperanza nunca será popular.
  14. Cuentan con una presencia personal adecuada. La persona mejor vestida suele ser aquella cuya ropa y complementos están tan bien elegidos y cuyo conjunto resulta tan armónico, que no llama la atención por su indumentaria.
  15. Tienen magnetismo. La personalidad de una persona es su mayor activo o su mayor pasivo, puesto que abarca todo lo que controla: su mente, su cuerpo y su alma. En opinión de Hill, «el magnetismo personal es una manera educada de describir la emoción sexual, el poder que hay detrás de toda visión creativa e inspira el uso de imaginación, el entusiasmo y la iniciativa personal».

«Resulta alentador saber que estos rasgos están al alcance de cualquiera, hasta de la persona más humilde», explica el escritor.

¿Y qué pasa si, a pesar de todo, se fracasa? «Toda adversidad lleva consigo la semilla de un beneficio equivalente o mayor. El reconocimiento de este hecho puede señalar en sí mismo el punto de inflexión más importante de su vida, pues puede llevarle a descubrir que la derrota temporal no tiene por qué aceptarse como un fracaso, sino como una bendición disfrazada«.

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Antes que en el blog, esta entrada se publicó en el diario Expansión.

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